Alimentación, un reto para familias migrantes en Colombia

A pesar del compromiso y esfuerzo que hacemos como organización religiosa para atender a los migrantes que llegan a diario al Centro de Migraciones; por la cantidad de personas no se alcanza a dar cobertura a todos. De tal manera surge la necesidad de establecer un trabajo interinstitucional, con socios estratégicos como el PMA- Programa Mundial de Alimentos.

Los Scalabrinianos hemos podido asistir 1.140 niños, niñas y adolescentes entre los 0 y los 17 años de edad en el Centro de Migraciones desde el inicio de la pandemia. Las restricciones de movilidad han agudizado sus problemas para poder establecerse en Colombia; sumado a esto, los NNA llegan con altos signos de desnutrición, y expuestos a todo tipo de riesgos en su travesía.

Niños de una familia de migrante venezolana en el Centro de Migraciones. También cuentan con control nutricional durante su estadía. Foto de Jose Vidal Vargas / Misioneros Scalabrinianos.

De acuerdo con la más reciente encuesta del Grupo Interagencial sobre Flujos Migratorios Mixtos (GIFMM) a 3.100 hogares provenientes de Venezuela y asentados en el territorio colombiano, “el 85% de estos hogares aseguran tener dificultades para acceder a alimentación”.

Para las autoridades departamentales se estima que, en enero del 2021, unos 25 mil migrantes venezolanos llegaron a Norte de Santander, este inicio de año aumentó el flujo de personas que cruzan a pesar de estar cerrada la frontera, bajo las condiciones humanitarias más críticas.

“El 65% de estos hogares consumen dos comidas al día o menos, y una de cada tres de estas familias ha tenido que pedir dinero en la calle para comprar alimentos”. según encuesta realizada por 36 organizaciones que coordinan la respuesta a las necesidades de personas refugiadas y migrantes venezolanas, colombianas retornadas que conforman el (GIFMM).

Según José Luis Muñoz, miembro de la Red Humanitaria, “hay una situación crítica y es que no existen albergues, estos fueron cerrados en Pamplona, los niños, se quedan como animalitos en las calles, en colchones, aguantado frío, lluvia, no tienen a “dónde ir al baño, es un problema gravísimo que hemos venido denunciando”.

La mayoría de migrantes que dejan su país lo hacen a pie, huyéndole a la escasez de alimentos, agua, energía, medicinas. Para los puntos de ayuda que brindan asistencia humanitaria de en la vía que conduce de Cúcuta-pamplona-Bogotá; a diario se encuentran con esta situación de los caminantes.

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